La kizomba, o kiz, es un baile y un género musical que viene de Angola, en África, y que ha ganado popularidad en todo el mundo en las últimas décadas.
Para entender y aprender kizomba, hay que adentrarse en su historia, sus orígenes y la naturaleza única de la conexión entre los bailarines.
Historia y orígenes de la kizomba
La kizomba hunde sus raíces en los años 80, en Angola. 🇦🇴
Es fruto de la mezcla de ritmos africanos tradicionales con la música zouk llegada de las Antillas francesas.
Sin embargo, a diferencia de otras formas de baile, la kiz no es solo el resultado de una mezcla de músicas, sino también de culturas y de influencias coloniales.
Durante los años de guerra civil en Angola, la kiz se convirtió en un medio de expresión y de resiliencia para el pueblo angoleño. Evolucionó no solo como baile, sino también como un género musical en sí mismo, con letras a menudo poéticas y emotivas que reflejan las experiencias y los sentimientos de los angoleños.
El baile de la kizomba
La kiz se baila normalmente en pareja, y lo que la distingue es su fluidez y la proximidad entre los bailarines. A menudo se describe como sensual e íntima.
Los movimientos básicos son relativamente fáciles de aprender, lo que la hace accesible a los principiantes. Sin embargo, la expresión artística y la interpretación de la música pueden llevar años de práctica.
La conexión entre los bailarines es fundamental en la kizomba. No se trata solo de una conexión física, sino también emocional. Los bailarines deben estar atentos el uno al otro, comunicándose a través del movimiento y de la música, para crear una experiencia compartida única.
Aquí tienes un vídeo de YouTube con una demostración de kiz:
Aprender kizomba
Las bases de la kiz:
Empieza por aprender los pasos básicos. La kiz implica una marcha sincronizada entre la pareja, con movimientos suaves y ondulantes.
El acento está en la fluidez más que en los movimientos complejos.
La música de la kizomba:
Te aconsejamos escuchar mucha música de kizomba (como con la salsa y la bachata, por otra parte). Entender y sentir el ritmo es crucial para bailar correctamente. 🎵
La música guía los movimientos y ayuda a desarrollar el sentido del timing.
Puedes escuchar una playlist de kizomba aquí:
La famosa conexión:
¡Practica, practica, practica!
En la kiz, la comunicación no verbal es esencial. Aprende a guiar y a seguir con sutileza, usando el contacto del cuerpo. 👉✨👈
Las clases de kizomba:
Los cursillos y las clases de kiz son muy recomendables para aprender y progresar. Un buen profesor de kizomba puede enseñarte las técnicas correctas, corregir tus errores y darte consejos personalizados.
Práctica regular:
Como con cualquier arte, cualquier baile o cualquier instrumento musical, la práctica regular es la clave.
Practica solo, con una pareja de baile, o ve a fiestas de kizomba para bailar socialmente y mejorar.
Respeto por la cultura:
La kiz es culturalmente rica, y entender la cultura y los orígenes de este baile enriquece la experiencia, permite apreciarlo más profundamente y comprender su esencia.
Conclusión
La kizomba es más que un baile: es una forma de expresión cultural que une a las personas a través del movimiento y la música.
Aprender kiz requiere tiempo, paciencia y un compromiso con la comprensión de su rica historia y sus matices.
Tanto si eres principiante como bailarín experimentado, ofrece una experiencia enriquecedora y profundamente conectada.